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	<title>Leonardo Arismendi</title>
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	<description>Las locuras y pensamientos de un ser del mundo de la computación</description>
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		<title>Cuento: El conejito</title>
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		<pubDate>Sat, 24 Apr 2010 15:40:48 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Había una vez un conejito que vivía en un bosque y quería comerse una zanahoria. Estaba cansado de siempre estar comiendo hojitas y lo que sea que los conejos comen en el bosque, así que emprendió una búsqueda sin paragón.En la televisión había visto cómo era una zanahoria y había visto también con qué gusto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="display: block; text-align: center; border: none;" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/elconejito.jpg" border="0" alt="" />Había una vez un conejito que vivía en un bosque y quería comerse una zanahoria. Estaba cansado de siempre estar comiendo hojitas y lo que sea que los conejos comen en el bosque, así que emprendió una búsqueda sin paragón.<br />En la televisión había visto cómo era una zanahoria y había visto también con qué gusto se las comía un tal Bugs Bunny, lamentablemente no conocía como era su tallo ni sus hojas así que empezó sacando por las ramas a cualquier planta que le hiciera sospechar que fuera una rica zanahoria. Así se encontró con muchas sorpresas, casi todas desagradables. Vio que sacaba sólo raíces, algunas con hormigas que les picaban sus tiernas patitas.<br />- Parece que estas patas solo le dan suerte a otros menos a mi, se reprocho el conejito. Así siguió con su travesía: pasó ríos, cruzó lagos, escaló montañas y vagó por valles y praderas. Discovery Channel no le había enseñado como encontrar zanahorias.<br />A muchos kilómetros de su casa, hasta aquellas fronteras entre lo salvaje y la civilización de los humanos encontró un pequeño huerto, de un granjero que en la privacidad de su casa sembraba sus propios alimentos y así no tener que pagarle altos costos al patrón que lo sometía en sus interminables tierras. En ese huerto nuestro conejito encontró más cosas de las que esperaba e imaginaba. Habían papas, rábanos, lechugas, tomates, habas y demás legumbres y vegetales, pero ¡Oh vaya sorpresa!, no habían zanahorias. ¡Que mala suerte del conejito! Al granjero no le gustaban y no las sembraba. Sin embargo al voltear la mirada al horizonte se dio cuenta que al otro lado de la cerca se extendía hasta el infinito todo un sembradío de extrañas hojas. Se percató que una de sus raíces estaba fuera de la tierra y ahí se asomaba, naranja, apetitosa, una zanahoria, de esas que ya alucinaba. ¡Pero que cosas! Detrás del alambrado habían unos grandes perros de afilados dientes, cuidaban que ningún animalito salvaje ingresara a las tierras del amo a comerse la cosecha.<br />Lleno de enojo, el conejito tuvo una idea. Tomó algunas papas, rábanos y frijoles de sus vainas y con una serie de palos armó una suerte de catapulta. Desde el lado de las tierras del granjero comenzó a lanzarles todas las hortalizas que pudo. Allá volaban papas que caían, dolorosamente, sobre las cabezas de los tristes perros, rábanos que al estrellarse los hacían llorar y así, uno a uno, se fueron corriendo. Feliz, el conejito se saltó la cerca y comenzó a comer zanahorias.<br />Inocente de la situación, o más bien ignorándola, el pequeño animalito no se percató que detrás de él permanecía inmóvil el asombrado granjero, quién había presenciado la batalla de las hortalizas, sus hortalizas.<br />Aprovechó el momento de saciedad del conejito para tomarlo por las orejas y llevárselo a su casa. Una vez dentro le dijo: &#8211; ¡Conejo inconsciente, has dañado toda mi cosecha y ahora sin alimentos te voy a hacer en guisado!.<br />Con todo el terror posible sobre la tierra, el conejito temblaba de miedo y justo cuando el granjero levantaba su cuchillo el conejito gritó dejando ver dentro de su boca restos de zanahorias, cosa que repugnó al granjero ya que como recordamos a éste no le gustaban e imaginándose al conejo lleno hasta el tope de éstas, lo levantó por una de las patas y lo arrojó por una de las ventanas de su humilde choza. El suertudo conejito volvía a librarse de complicadas situaciones.<br />Afuera de la choza tomó uno de los sacos del granjero y lo llenó de zanahorias para llevárselas a su casa. Y con el saco lleno partió hacia el bosque de nuevo.<br />Valiéndose de un buen sentido de la orientación que la genética y la madre naturaleza le habían proporcionado solamente a él, encontró rápidamente el camino de regreso: cruzó de nuevo praderas, valles, montañas, lagos y ríos hasta llegar al bosque.<br />En su casita, aliviado del viaje, se dedicó a sembrar algunas de las zanahorias para tener su propia cosecha por siempre y así vivió muchos años felices hasta que, una mañana, despertó asqueado de tanta zanahoria y se dio cuenta que si en el bosque no existen las zanahorias y los conejos del bosque realmente no las comen, que un conejo no tiene televisión por suscripción, ni Cartoon Networks, ni Discovery Channel, ni National Geographic, ni la astucia ni habilidades físicas narradas, entonces, era un conejo?</p>
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		<title>La melcocha musical divina</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Mar 2009 22:57:35 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[¿Qué tienen en común Santana, Pearl Jam, Roger Waters, Soda Stereo, Iron Maiden, Dream Theater, Joe Satriani, Madonna y Radiohead? Por culpa de un par de los nombrados, nada, salvo que a todos ellos los he visto en vivo aquí en la Ciudad de México en sus respectivos conciertos. En esta lista sólo faltaron U2 y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="display: block; text-align: center; border: none" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/collage.jpg" border="0" alt="" />¿Qué tienen en común Santana, Pearl Jam, Roger Waters, Soda Stereo, Iron Maiden, Dream Theater, Joe Satriani, Madonna y Radiohead? Por culpa de un par de los nombrados, nada, salvo que a todos ellos los he visto en vivo aquí en la Ciudad de México en sus respectivos conciertos. En esta lista sólo faltaron U2 y Daft Punk, Keane, Héroes del Silencio, entre otros.<br />Y es que la Ciudad de México ofrece cada espectáculo que uno tendría que 1) tener un saco &#8216;e plata para ir a todos, no por lo caro sino por lo mucho, 2) tener más tiempo libre que la mujer de la Oster, y 3) andar pendiente de cuando son cada uno.<br />Adicionalmente, y muy particular de esta ciudad, tener una tarjeta de crédito de cierto banco que trabaja en conchupancia con el distribuidor de los boletos y un montón de suerte porque muchos conciertos se venden en minutos.<br />Viviendo en mi país nunca tuve la suerte de presenciar tal cantidad de artistas de talla mundial. Si van uno que otro, fui a algunos, pero con unos precios que en otros paises estarías tocando la guitarra junto con el personaje en cuestión.<br />En todo caso, me siento con mucha suerte de estar aquí, y con todo sigo esperando la actuación de unos tantos más con los que pudiera decir que puedo descansar en paz, y esto hablando sólo del ámbito musical. En el resto de las áreas culturales esta ciudad tiene para todos los gustos, y es que ni en la capital de mi país sucede el 20% de lo que aquí se muestra y me da mucha pena por mi gente que se tiene que conformar con lo que le lanzan, incluyéndome cuando vivía por allá.<br />Mientras, seguiré participando en todo cuanto espectáculo musical se presente y que considere que mi presencia sea necesaria para seguir deleitando mis oidos con melodías que han hecho historia en el mundo de la música, especialmente del rock y sus derivados.</p>
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		<title>El espíritu santo</title>
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		<pubDate>Fri, 27 Feb 2009 18:08:55 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[En estos días me estaban explicando qué era la Trinidad, La Santísima Trinidad o como se le quiera llamar. Me decían que se refería a que con eso representaban a Dios como 3 cosas que eran una misma: El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo. Siguiendo mis procedimientos de interpretación lógica a tal explicación [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="display: block; text-align: center; border: none" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/elespiritusanto.jpg" border="0" />En estos días me estaban explicando qué era la Trinidad, La Santísima Trinidad o como se le quiera llamar. Me decían que se refería a que con eso representaban a Dios como 3 cosas que eran una misma: El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo. Siguiendo mis procedimientos de interpretación lógica a tal explicación entraron en mi cabeza una serie de dudas y preguntas que por su naturaleza estupida (¿o no?) causaron en mi una risa incontrolable por un buen rato.<br />En un momento llegué a pensar que si El Padre y el Hijo eran la misma persona estabamos presenciando el primer caso de clonación de la historia, tomando en cuenta que nacieron en momentos diferentes, Dios quien sabe cuando y el hijo de Dios, a quien llamamos Jesús, hace un par de milenios. Pero lo más cumbre es que me hizo pensar en ¿Qué o quién rayos es el Espíritu Santo?. Si Dios es &#8220;El Padre&#8221; y Jesús es &#8220;El Hijo&#8221; y María la mujer que concebió a &#8220;El Hijo&#8221; por obra y gracia de &#8220;El Espíritu Santo&#8221;, entonces &#8220;El Espíritu Santo&#8221; es: 1) su Instituto Gineco-Obstetra o Genético de la Fecundación y la Fertilidad o 2) así llama &#8220;El Padre&#8221; a su &#8220;instrumento de procreación&#8221;, lo cual ya sabemos por qué un gran porcentaje de la población masculina gusta de ponerle nombre a su miembro viril. Me fui más por la última interpretación cuando me explicaron que &#8220;El Espíritu Santo&#8221; también era conocido como &#8220;El Dedo de Dios&#8221;, ¿el número cuál? ¿el dedo 21?, y porque en aquella época no habían esos institutos. Con razón a &#8220;El Espíritu Santo&#8221; lo representan como una &#8220;Paloma&#8221;, ¡ya lo entendí todo!.<br />Mientras me reía, seguía pensando en más situaciones, como por ejemplo que Dios estando en el cielo una noche planificó la abducción de María que iba pasando por una calle oscura luego de comprar kosher para la cena, del cielo bajaba una luz intensa y se la llevaba para luego depositarla en el lecho donde Dios le echaría bastante Espíritu Santo, mágico por cierto porque no la desvirgó según cuenta la historia, para luego regresarla a la tierra donde no recordaría la noche de pasión y lujuria que había vivido hasta que se le notó la panza y la familia junto con el hombre le formaron tremendo verguero y Dios con pena tremenda para no dar la cara mandó a un angel a que aclarara ese peo, no vaya a ser que lo hubieran hecho casar o el padre de María le hubiera metido un machetazo por coño&#8217;e madre, quien sabe que edad tenía María en ese entonces.<br />Con esto se confirma también que los tiempos del señor son muy distintos a los nuestros, porque desde nuestro punto de vista tenemos que: 1) esa fue la última vez que Dios usó su Espíritu Santo (¡¡¡hace dos mil años!!!), 2) empezó a usar algún método anticonceptivo y más luego de que le volvieron leña a su único hijo clon de 33 años y decidió no tener más muchachos o 3) debe tener su brazo hábil muy desarrollado por las veces que habrá recibido visita de Manuela Cara&#8217;e Puño.<br />Después de reirme inconsolablemente volvió a mi la seriedad que me caracteriza y luego de plasmar este texto decidí no volver a tocar el tema para usar mis pensamientos y reflexiones en temas más interesantes que la incoherencia indescifrable de la historia religiosa del mundo.</p>
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		<title>Día de muertos</title>
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		<pubDate>Sat, 01 Nov 2008 16:01:00 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[El día de muertos es una celebración mexicana donde se recuerda, con felicidad y alegría, a los parientes que ya han pasado a la otra vida. Claro que hay momentos emotivos pero en general se piensa que los difuntos están en mejor condición que si estuvieran vivos. No se piensa que luego de la muerte [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="display: block; text-align: center; border: none" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/diademuertos.jpg" border="0" />El día de muertos es una celebración mexicana donde se recuerda, con felicidad y alegría, a los parientes que ya han pasado a la otra vida. Claro que hay momentos emotivos pero en general se piensa que los difuntos están en mejor condición que si estuvieran vivos. No se piensa que luego de la muerte está el cielo o en el infierno como premio o castigo, sólo se piensa que se van.<br />En México la celebración incluye: 1) visitas al panteón donde se encuentran los difuntos a quienes se les lleva comida y todo aquello que les gustaba en vida, 2) oraciones, rezos, bailes y celebraciones, 3) construcción de altares en casas, oficinas y demás sitios donde se colocan fotos de los difuntos y escritos que los recuerden, 4) preparación de comidas especiales para la fecha entre los que se encuentran el popular pan de muerto, muy rico por cierto, calaveras de azucar a las que llamaba &#8220;cráneos&#8221; por ignorancia a la cultura 5) y lo que me parece muy cómico y me sigue sorprendiendo: las calaveras, que no son más que unos versos cómicos que riman donde se tienen como personajes principales a personas vivas conocidas (amigos, familiares, compañeros de trabajo) y que la muerte se los viene a llevar. Hasta hacen competencias de quien escribe la calavera más creativa. Sería extraño escribirle a mis hermanos que se los viene a llevar la pelona.<br />Para cualquiera que no sea mexicano es una celebración que no se entendería. De por si la muerte en cualquier lugar de latinoamerica nunca sería una celebración, bueno, en la gran mayoría de los casos. Creo que nadie puede imaginarse un cartel con el texto: &#8220;Felíz día de los muertos&#8221;, pues, lo vi, existe y está la foto.<br />De cualquier modo es una fecha bien interesante de la que es bueno vivirla aunque no se entienda y presenciar lo que es parte de la cultura del pais en el que vivo actualmente.</p>
<p><img style="display: block; text-align: center; border: none" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/felizdiademuertos.jpg" border="0" /></p>
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		<title>Manejando en el DF</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Feb 2007 14:56:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#8220;Oh! tu, simple mortal, que os atrevéis a desafiar a los propios de esta ciudad en sus calles, avenidas y demás arterias viales, tu que ofendéis con el hecho de posar los neumáticos de tu vehículo en el asfalto de esta magna orbe, cuidaos y respetaos que estamos observándolos, cada movimiento, cada indicación lumínica, cada [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="display: block; text-align: center; border: none" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/manejandoeneldf.jpg" border="0" />&#8220;Oh! tu, simple mortal, que os atrevéis a desafiar a los propios de esta ciudad en sus calles, avenidas y demás arterias viales, tu que ofendéis con el hecho de posar los neumáticos de tu vehículo en el asfalto de esta magna orbe, cuidaos y respetaos que estamos observándolos, cada movimiento, cada indicación lumínica, cada intención de conducir como en los manuales será castigado hasta con la muerte!&#8221;.<br />Esta es el mensaje implícito, tácito, que nos da la ciudad de México al conducir en sus calles.<br />Muchas veces hasta pánico me da salir de la casa al trabajo, miles de pensamientos pasan por mi cabeza y solo me queda relegar mi autoestima a lo más profundo de mi ser mientras manejo mi carro nuevo del año por la ciudad.<br />El carácter pasible, agradable, carismático, bondadoso, complaciente, servicial y amable del ciudadano común mexicano defeño se pierde al colocar las posaderas en el mueble del automóvil. Cual Dr. Jekill y Mr. Hide, cada persona que tenga en su haber, o al menos la oportunidad de conducir un carro, transforma su ser en un monstruo maléfico, sediento de sangre, bestial, inhumano y su comportamiento es dictado por sus instintos más bajos y básicos indicados por esa zona del cerebro primitivo reptiliano que todos tenemos, pero que muchos utilizan de manera exclusiva.<br />Colocar las luces de cruce le indica al resto de los conductores ubicados detrás y del lado que usted colocó las luces que está a punto de invadir su canal y que eso no es permitido ni por las leyes divinas de su Dios omnipotente-omnipresente. Las luces intermitentes son una amenaza, ya que significa que el resto de los &#8220;maestros&#8221; del volante deban pasar por la zona donde usted, con algún tipo de problema mecánico (del carro o de su persona), está detenido casi sobre una acera. Con esto suelen detenerse a móleculas de su carro, no sin antes hacer gala de un sonido chirriante de sus neumáticos, y ponerse a echar corneta, estando concientes que tienen toda una calle para pasar.<br />El hecho de practicar el manejo defensivo y mantener, así sea de día, las luces encendidas, se transforma en una amenaza para todos los conductores que están delante de usted, con lo que su misión principal es hacerle miserable el viaje y manejar lo más lento y descuidado que puedan.<br />He llegado a pensar que la función de un policía acostado en una calle sirve para poder hacer las acrobacias realizadas por The dukes of hazard, ya que en vez de servir para hacer aminorar la velocidad, la usan para, de ser posible, lograr levantar vuelo y cruzar una calle transitada por encima de las cabezas de los inmutables conductores.<br />También he llegado a pensar que en esta ciudad está la planta que surte al resto del mundo en autorespuestos para tren delantero, y es por esto que quizás no les importe destrozar rines, amortiguadores y demás parafernalias, ya que por una módica e irrisoria suma podrán ponerles todo eso nuevo y nada ha pasado.<br />Las autopistas son pistas de pruebas para el agarre de todos los cauchos que se fabrican en el mundo y sale más barato a las empresas, y librarlos de responsabilidades, hacer que los habitantes automotorizados de la ciudad realicen las pruebas. Claro, el 95% de las pruebas resultan fallidas, como es normal, antes de alcanzar algún éxito. Es por esto que vemos carros voladores, saliendo despedidos de los elevados, segundos pisos y otras vías aéreas, y cayendo sobre casas, terrenos baldíos, terceros o cuartos pisos de edificios aledaños y demás.<br />La ciudad se mueve a otro ritmo, un ritmo salvaje al que no me acostumbraré jamás, y por más años de experiencia de manejo que tenga será imposible que me deje de importar mi vida y las de mis acompañantes por llegar 5 segundos antes a determinado lugar para reirme del resto, estacionados casi en el tráfico sin fin de la ciudad.</p>
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		<title>El chiste inconcluso</title>
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		<pubDate>Mon, 05 Feb 2007 03:46:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biográfico]]></category>

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		<description><![CDATA[Esta es la historia de un hipopótamo del tamaño de un perrito&#8230;mejor, que siga Leo!Este chiste sin final contado alguna vez por mi hermano cuando tenía unos 9 años me ha dejado con la intriga desde entonces. Muchas veces lo uso como frase final cuando ya no se que decir y quiero pasarle la pelota [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="display: block; text-align: center; border: none" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/elchisteinconcluso.gif" border="0" />Esta es la historia de un hipopótamo del tamaño de un perrito&#8230;mejor, que siga Leo!<br />Este chiste sin final contado alguna vez por mi hermano cuando tenía unos 9 años me ha dejado con la intriga desde entonces. Muchas veces lo uso como frase final cuando ya no se que decir y quiero pasarle la pelota a otra persona, claro, solo me entiendo yo.<br />De esta historia siempre he querido saber cual hubiera sido su final. Mi hermano en su son de cuentacuentos, historias increíbles tipo el protagonista de Big Fish, seguramente tenía para ese entonces un desenlace fenomenal, lleno de gestos, tal y como si estuvieras viendo una película, pero por alguna razón no quiso terminarla, a lo mejor por la ladilla que implicaba en ese momento, quizás los primos que en ese momento nos acompañaban no le pararon mucha bola y lo dejó para el olvido, quien sabe, quizás no tenía final. Lo que se es que además de haber quedado en el recuerdo en mi memoria, quedó grabado en un cassette TDK.<br />También le he querido inventar un cuerpo y final al cuento pero mi imaginación, fuera de cuestiones laborales, no da para mucho, a duras penas me da para escribir de tanto en tanto un cuento en este blog.<br />Alguna vez se me ocurrió preguntarle a mi hermano como terminaba, pero no se, pienso que es bueno que haya quedado así, para que en mis tiempos de ocio y pelabolismo pueda poco a poco ir pensando en algo que en unos cuantos años quede completo y pueda servir como historias que contarle a mis hijos, sobrinos, nietos y demás. Como aquella de la hormiguita que alguna vez me contaron y que aún me hace reír cada vez que la recuerdo, que vaina contigo.<br />También, como otras pendejeras de carajito, recuerdo y uso algunas frases que entre mis hermanos, primos y mi amigo Humberto de la secundaria alguna vez creamos, estas pueden ser:<br />1) &#8220;¿Cómo me veo? &#8211; ¡Como un culo!&#8221; (sacado de Terminator en su traducción al español)<br />2) &#8220;Ya estamos listos! &#8211; Si, falta la mierda. ¡Elga siempre dice que no lo recuerdo! &#8211; ¡No esta vez! &#8211; ¡Elga estará muy sorprendida!, ssshhh, pronto, ahí viene, y no olvides gritar sorpresa. &#8211; Sopreeeesaaaa!!!!&#8221; (sacado y modificado de una historieta de Olafo)<br />3) &#8220;¡Tráeme la vaca que yo le pego el mordisco!&#8221; (sacado de una historieta de Gardfield)<br />4) &#8220;¡Andando Robin!&#8221; (sacado de Batman de los años 70)<br />5) &#8220;¡Sabe a corcho la mardita!&#8221; (cuento con mis primos de un vino al cual a falta de sacacorchos u otro implemento, fue cortado a fuerza de cortauñas y empujado hacia adentro, todo desmenuzado y vuelto mierda, mientras escuchábamos a Pavarotti)<br />Se me pasan otras más. Ya las recordaré. Esas quedaron para la posteridad.<br />Esta es la historia de un hipopótamo del tamaño de un perrito&#8230;mejor, que siga Leo!</p>
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		<title>El día que me fui</title>
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		<pubDate>Thu, 18 Jan 2007 16:23:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biográfico]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexión]]></category>

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		<description><![CDATA[Sabía que todo cambiaría, que todo sería diferente, que la distancia enfriaría todo aquello que pudo existir y sólo quedarían recuerdos y la nostalgia necia de querer que todo fuera como alguna vez.El día que me fui ya no quise mirar hacia atrás, en sentido figurado. Ese día supe que no regresaría, no de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="display: block; text-align: center; border: none" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/eldiaquemefui.gif" border="0" />Sabía que todo cambiaría, que todo sería diferente, que la distancia enfriaría todo aquello que pudo existir y sólo quedarían recuerdos y la nostalgia necia de querer que todo fuera como alguna vez.<br />El día que me fui ya no quise mirar hacia atrás, en sentido figurado. Ese día supe que no regresaría, no de la manera que muchos aún quieren.<br />Ese día me levanté de la cama y no estaba seguro de lo que estaba haciendo. Me temblaba el cuerpo y no es para menos ya que no me iba de vacaciones, no me iba &#8220;por un tiempo a casa de un amigo&#8221;, me iba a otro país, sin un destino cierto, sin nada seguro, sin saber siquiera que iba a hacer ese mismo día, todo un juego de azar.<br />Ese día, realmente no quería que terminara, quería que jamás llegara la hora de tomar las maletas, mi vida portátil y caminar unos pasos para irme para siempre.<br />Una mirada de última vez aún persiste en mi memoria. Una mirada de adiós tácito, un adiós que sabíamos ya existía desde el día que decidí irme.<br />No había marcha atrás, ya me había deshecho de todo lo mío y sólo lo que quedaba se vendría conmigo.<br />Unas palabras de ánimo cumplieron su misión, me armé de valor y salí al mundo.<br />Durante esa noche muchas cosas pasaban por mi cabeza, ni siquiera tenía dinero, unos cuantos dólares que tenía en el bolsillo soportarían mi vida mientras esperaba por la aprobación de una solicitud hecha a Cadivi.<br />La mañana siguiente era como una mañana cualquiera, como hacía una semana atrás, casi. Había un vacío a mi lado. Caracas se veía igual que siempre, ruido, gente, tráfico, su olor particular.<br />Rumbo al aeropuerto, la ciudad que me dio refugio, que me dio cosas buenas, cosas malas y cosas horribles, se alejaba, el camino que 7 años atrás era el habitual sería el último que recorrería. El mar me abría los brazos como una manera de indicarme que el horizonte es el destino y que desde lo lejos la costa no se vería más.<br />Por la ventanilla del avión mi país se alejaba y una nube densa hizo las veces de cortina para detener el sufrimiento que estaba a punto de ser evidente.<br />El día que me fui comenzó una nueva vida, con un pensamiento un tanto recurrente de mi vida anterior.<br />El día que me fui supe de verdad quien era, de que estaba hecho.<br />Hoy, no cambiaría ese día por muchos de los otros que he vivido. Fue lo mejor que pude haber hecho por mi mismo y por los que amo.<br />Mi país es mi pasado, mi presente y mi futuro seguirá siendo el resto del mundo.</p>
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		<title>La tortilla no engorda!</title>
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		<pubDate>Fri, 12 Jan 2007 21:39:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Cosas locas]]></category>

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		<description><![CDATA[Ese es el slogan que tiene una marca de tortillas y similares aquí en México. También dice: una tortilla tiene las mismas calorías que una zanahoria, coño, pero nojoda, vergación!, quien diablos se va a jartar 8 zanahorias? y claro, tan finitas las coños&#8217;e madre que uno termina jalándose el paquetico de 10 en una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="display: block; text-align: center; border: none" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/latortillanoengorda.jpg" border="0" />Ese es el slogan que tiene una marca de tortillas y similares aquí en México. También dice: una tortilla tiene las mismas calorías que una zanahoria, coño, pero nojoda, vergación!, quien diablos se va a jartar 8 zanahorias? y claro, tan finitas las coños&#8217;e madre que uno termina jalándose el paquetico de 10 en una sentada.<br />A diferencia del slogan, o más bien, el complemento, los mexicanos dicen: &#8220;la tortilla no engorda, lo que engorda es el relleno!&#8221;. Ahí si estamos hablando el mismo idioma, porque carajo, pasaron una de dos cosas desde que llegué aquí hace dos años y dos meses: o en Venezuela pasé hambre que jode luego de pelar boloña un tiempo por haber participado como integrante de PDVSA en las manifestaciones contra el otro marico&#8217;e mierda o aquí en México me he sobrealimentado, porque ya llevo 17 kilos de diferencia a mi favor (bueno, en mi contra) desde que llegué, y eso es ahorita porque llegué en un momento a más de 20 kilos de diferencia. Mi peso al llegar era de 74 kilos.<br />Se que tengo la maña de que todo lo nuevo se prueba para ver si es sabroso o no, quizás he probado muchas cosas, hasta me reprochan todavía haber comido gusanos con guasacaca.<br />Menos mal que cuando hago ejercicios boto los kilos como patrón venezolano bota empleados en crisis económica. En un mes de medio ir al gimnasio rebajé 5 kilos, y otros 2 kilos mientras caminada y no me compraba la nave.<br />Como tengo un año exactamente sin hacer ejercicios (la ley es empezar en enero y dejarlo en febrero), la pereza que me da ir a correr sobre una máquina es inmensa. Pero ni modo.<br />Y no, no ando gordote, más bien en Venezuela estaba demasiado flacucho, me llevaba el viento. Yo pienso que llegando a los 80 kilos es una buena medida para mi altura y contextura.<br />Mientras estuve pensando en empezar a comer puras cosas de dieta, por ahí vi un restaurant que decía: &#8220;Cerdo frito de dieta&#8221;.</p>
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		<title>Energúmeno</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Jan 2007 21:34:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biográfico]]></category>

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		<description><![CDATA[Energúmeno, palabra definida por la Real Academia Española como &#8220;Persona poseída del demonio&#8221;.Quizás no sea la palabra exacta para describirme cuando en la mayoría de los días de mi vida me levanto con el pie izquierdo.Aunque por lo general estoy de buen humor así haya posado mis dos pies izquierdos del lado izquierdo de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img style="display: block; text-align: center; border: none" src="http://leonardoarismendi.com/blog_images/energumeno.jpg" border="0" />Energúmeno, palabra definida por la Real Academia Española como &#8220;Persona poseída del demonio&#8221;.<br />Quizás no sea la palabra exacta para describirme cuando en la mayoría de los días de mi vida me levanto con el pie izquierdo.<br />Aunque por lo general estoy de buen humor así haya posado mis dos pies izquierdos del lado izquierdo de la cama en la mañana, de vez en cuando el Bruce Banner con el que todos me conocen deja paso al Hulk que llevo dentro. Si sumamos a esto la cara de perro que el señor me dió, las ganas de las personas de acercarse o hablarme quedan neutralizadas en la mayoría de los casos.<br />Pero no muerdo, no frecuentemente. Mi ser iracundo se manifiesta en situaciones en las que el mismísimo personaje de Marvel Comics se hubiera engrinchado y destruido a placer. Empujones, patadas, ofensas verbales y gestuales, golpes y miradas hirientes salen a la luz.<br />Pese a todo he sabido controlar estos episodios de ira hacia el mundo haciendo de mi una persona de paz, de respeto a todo y a la ley.<br />Hasta mi jefa me hizo referencia en una conversación a este Mr. Hide que llevo dentro, el cual, si bien no podrá desaparecer del todo, podrá quedar en estado de hibernación frecuente.<br />En cierta forma, las últimas apariciones de mi alter ego me han agradado hasta cierto punto, porque al estar en otro país utilizo palabras de las cuales no sabía su existencia o siendo alguien libre de vicios culturales locales les doy nuevos usos y abusos llegando a causar sorpresa en las víctimas. Con todo, no es causa de orgullo.<br />Algo que es de notar es que cuando Hulk se apodera de mi ser, por lo general la destrucción sólo ocurre a nivel de personas y su moral, no sobre objetos ni materiales, por lo que la única evidencia de la hecatombe pueden ser personas en shock, personas llorando, personas gruñendo y respondiendo a la barbarie, o quizás, alguna grabación en audio o video. En algunas ocasiones, los daños materiales pueden ser visibles, aunque esto depende del color con el que Hulk se presente, por lo general es el gris, quizás en dos o tres oportunidades en mi vida se ha presentado verde y ahí hasta yo quisiera correr.<br />Qué me calma? La voz dulce de una mujer objeto de un amor platónico, de un amor real o de un ser querido de verdad. No, una sopita Maruchan no.<br />Qué me vuelve más iracundo? La necedad de alguien queriéndome calmar, por lo general termina siendo también víctima de mis acciones. Alguien diciéndome: Estás bravo? Grrr, hasta escribirlo me eriza.</p>
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		<title>Dígame esta vaina chamo!</title>
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		<pubDate>Wed, 20 Dec 2006 22:19:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biográfico]]></category>

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		<description><![CDATA[Este año la verdad no le dediqué mucho tiempo al blog como hubiera querido, y esto lo pude confirmar al ver que hace poco más de un año que escribí un post titulado &#8220;Creo que es tiempo&#8230;&#8221;.Que más se le puede hacer si pasé el año de un proyecto a otro, incluso 4 y 5 [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este año la verdad no le dediqué mucho tiempo al blog como hubiera querido, y esto lo pude confirmar al ver que hace poco más de un año que escribí un post titulado &#8220;Creo que es tiempo&#8230;&#8221;.<br />Que más se le puede hacer si pasé el año de un proyecto a otro, incluso 4 y 5 a la vez, además de estar cursando una academia noctura de SAP al final.<br />Una vez me quedé riendo y riendo al cortarme las uñas de los pies y recordar un chiste que un amigo, ex-compañero de trabajo, me contó una vez: &#8220;Papá, ¿por qué hay unas costillas en el cesto de basura del baño?, -No hijo, no son costillas, es que me corté las uñas de los pies&#8221;. Ahí les dejo mi tiempo libre.<br />Al menos he sido recompensado este año, entre otras cosas, con una placa de reconocimiento al esfuerzo en proyectos de misión crítica en la empresa para la cual trabajo, que no es pequeña de paso, en la fiesta de final de año. Si, me siento muy bien, siempre vale la pena el esfuerzo.<br />Veamos si este año entrante puedo dedicarle un poco más a mi blog. Mientras, voy saliendo para Cancún, ustedes saben, para variar la navidad.</p>
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